Cuando alguien busca un oficio en el móvil, Google le enseña un mapa con tres negocios destacados. Estar en esos tres o quedarse fuera es la diferencia entre que suene el teléfono y que no suene.
Google decide ese orden con tres cosas: lo cerca que estás de quien busca, lo bien que encajas con lo que ha buscado, y lo conocido que eres. La distancia no la puedes cambiar. Las otras dos, sí.
1. La categoría principal, bien puesta
Es el ajuste que más cambia y el que más gente tiene mal. Si eres fontanero y tu categoría principal dice «empresa de reformas», vas a competir por una búsqueda que no es la tuya y vas a perder las que sí lo son.
Pon la categoría que describe exactamente lo que haces y añade las secundarias que también hagas de verdad. No las llenes por llenar: repartir tu ficha entre diez categorías te debilita en todas.
2. Reseñas, y sobre todo reseñas recientes
Aquí hay un detalle que casi nadie sabe: no es solo cuántas tienes, es cuándo. Un negocio con 40 reseñas repartidas por los últimos meses suele ir por delante de uno con 90 que se quedaron paradas hace tres años. Para Google, las recientes dicen que el negocio está vivo.
Lo que funciona de verdad: pedírselas en el momento, cuando acabas el trabajo y el cliente está contento, con el enlace directo preparado. Al día siguiente ya se le ha olvidado.
Y contesta a todas, también a las malas. Una respuesta educada a una reseña mala convence más que diez buenas.
3. Fotos de verdad, y a menudo
Fotos tuyas, de tus trabajos, del antes y el después, de la furgoneta, del equipo. Ni de banco de imágenes ni de catálogo. Subir unas cuantas cada mes le dice a Google que ahí hay alguien trabajando, y al cliente le dice quién eres antes de llamarte.
4. La ficha, completa hasta el final
Horario (y los festivos), teléfono, zona de trabajo, servicios uno a uno, descripción y el enlace a tu web. Una ficha a medio rellenar es una ficha que Google enseña menos. Es aburrido y se hace una sola vez.
5. Que tu web y tu ficha digan lo mismo
Si en la ficha pone «Fontanería García» y en la web «Instalaciones García S.L.», con otro teléfono y otra dirección, Google no sabe si sois el mismo negocio y se lo piensa antes de darte posiciones. El nombre, la dirección y el teléfono tienen que estar escritos igual en todas partes.
6. Publica en la ficha
Google deja publicar novedades en tu ficha, como si fuera una red social. Casi nadie de oficio lo usa, y ahí está la oportunidad: un trabajo terminado, una oferta de temporada, un aviso de que atiendes urgencias. Poco esfuerzo y poca competencia.
Lo que no hay que hacer
- Comprar reseñas. Google las detecta y te puede tumbar la ficha entera.
- Meter el pueblo en el nombre del negocio si no se llama así. Es motivo de sanción.
- Poner una dirección falsa para salir en otra ciudad. Lo mismo.
Esto no va de trucos. Va de tener la ficha impecable y de que los clientes contentos dejen su opinión. Lo primero se hace en una tarde. Lo segundo, cada semana.